23 de enero de 2018

Figuras de la inmanencia II




...A pesar de que esta obra tanto por su origen como por su disposición interna es tan diferente a todas las demás intentaré leerla como un libro, o, más bien, intentaré leerla basándome en las particularidades mismas de su estructura. En la práctica , esto significa que conservaré asociados la transformación de las figuras que constituye la base de su corpus y el sentido que no han dejado de extraer de él sus glosadores. Por cierto, las fórmulas que han servido para comentar estas figuras pueden sorprendernos por su carácter insólito o gratuito, basta hojear la obra para constatar que las imágenes evocadas apelan a los registros más diversos y pocas veces se organizan en un orden continuo. Pareciera entonces inmenso el abismo que se abre entre la comodidad de la manipulación de las figuras y nuestra incertidumbre al interpretar el texto. No obstante, los chinos no han dejado de volver a él y han explotado incansablemente sus recursos. Porque este texto, que se desarrolló por estratos sucesivos, más que apoyado en la combinatoria está injertado en ella. Y, en todo caso, subsiste algo imperecedero e incluso de consecuencias probablemente inagotables en el primer encuentro que se produjo entre un dispositivo formal como el aquí representa el juego de las figuras y el horizonte de las palabras. Por la forma en que lo concibieron los chinos algo ha logrado revelarse en el contacto de estos planos, se ha insinuado en ellos un sentido que está en conexión directa con el funcionamiento del Mundo. Los pensadores chinos quisieron evitar, a toda costa, desviarse de este vínculo inicial del lenguaje humano con un orden interno de las cosas, y por un paciente trabajo de elucidación intentaron alcanzar una visión cada vez más coherente y más explícita de la realidad: una visión del mundo que, contrariamente a lo que podría ser nuestra primera impresión, no apunta a especular acerca del misterio sino más bien a integrarlo, ya que se funda en un exámen muy minucioso de la "razón" de las cosas (el li chino) y sirve de soporte a la más "natural" de las morales.


Francois Jullien - Figuras de la inmanencia (Para una lectura filosófica del I Ching)



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